lunes, 10 de septiembre de 2012
viernes, 6 de julio de 2012
ME DOY PERMISO (Joaquín Argente)
"Me doy permiso para separarme de personas que me maltraten, que me traten con brusquedad, presiones o violencia.
No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres, pareja, hijos, de nadie.
Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento, fuera de mi vida.
Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás.
Merezco también consideración y respeto.
Me doy permiso para no obligarme a ser el alma de la fiesta, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.
No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularlos con tal de que continúen a mi lado.
Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso. Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.
Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.
Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas. No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse.
Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente.
No soy perfect@, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.
Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correct@ como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable. No he nacido para ser la víctima de nadie.
Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.
Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.
No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres, pareja, hijos, de nadie.
Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento, fuera de mi vida.
Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás.
Merezco también consideración y respeto.
Me doy permiso para no obligarme a ser el alma de la fiesta, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.
No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularlos con tal de que continúen a mi lado.
Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso. Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.
Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.
Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas. No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse.
Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente.
No soy perfect@, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.
Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correct@ como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable. No he nacido para ser la víctima de nadie.
Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.
Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.
Me
afirmo como una persona no adicta a la angustia. Soy yo quien me
valoro, me acepto y me aprecio. No espero a que vengan esas
consideraciones desde el exterior. Y no espero encerrado o recluido ni
en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.
Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia.
Empiezo por reconocer mis valores, y el resto vendrá solo.
No espero de fuera.
Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas. Decido no intentar absorber el exceso de información.
Me permito no querer saberlo todo.
Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo. Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo.
Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.
Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.
No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer. Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir no.
Elijo lo que me da salud y vitalidad. Me hago más fuerte y más seren@ cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de aceptar las elecciones de otros.
No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.
Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mism@ y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo normal y lo anormal en mis estados emocionales lo establezco yo".
Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia.
Empiezo por reconocer mis valores, y el resto vendrá solo.
No espero de fuera.
Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas. Decido no intentar absorber el exceso de información.
Me permito no querer saberlo todo.
Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo. Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo.
Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.
Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.
No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer. Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir no.
Elijo lo que me da salud y vitalidad. Me hago más fuerte y más seren@ cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de aceptar las elecciones de otros.
No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.
Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mism@ y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo normal y lo anormal en mis estados emocionales lo establezco yo".
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Del libro: ME DOY PERMISO PARA... de
Joaquín Argente, diafreoterapeuta, "cuyo trabajo consiste en ayudar a
las personas a recuperar la elasticidad del diafragma, el gran músculo
de la respiración y la circulación energética que actúa también como
puente entre el consciente y el subconsciente".
lunes, 2 de julio de 2012
Reflexiones: Los Miedos vs Felicidad
El miedo a desaparecer
de este mundo sin dejar huella es uno de nuestros grandes temores, el gran
problema existencial que nos lleva a hacer cosas, a estar siempre ansiosos, por
el miedo de enfrentar nuestra finitud. Por eso nos sentimos tan mal cuando
creemos no hacer nada útil en nuestra vida, el miedo de fondo, esa angustia es
el miedo a la muerte. Pero porque no aceptar que la muerte es parte de la vida
y al no ser evitable ni elegible no debiéramos preocuparnos de ella, ni
temerle. Si seguimos esta reflexión el miedo a la muerte es el miedo base de
todos los demás miedos ¿qué pasaría si lográramos superar al primero?.
Cuando ya nada
esperamos, nada de lo que suceda puede decepcionarnos. Sino esperamos la muerte
tampoco hay posibilidad de temerle. Lo contrario al miedo es un estado de paz y
armonía, si vivimos en el regocijo de existir no puede haber lugar para el
miedo. La ecuación seria así: sin expectativas, no hay miedo, sin miedo hay paz.
Vivir en libertad y desapegados seria el
nivel máximo aunque difícil de lograr, pero si se puede tener esto como
referencia en el camino a ser mas plenos. Nuestra mayor aspiración debiera ser
aspirar a ser lo que realmente somos, poder expresar nuestra verdadera esencia
sin miedo al ridículo ni al que dirán. Si dudas entre actuar o no, inténtalo si
lo haces al menos tendrás la experiencia. No tengas miedo a cosas imaginarias
supera la incertidumbre y has la prueba, quizás tengas éxito en el intento pero
nunca en la inacción.
No es cuestión de
negar los problemas de la vida sino tener las herramientas para poder
enfrentarlos.
La felicidad verdadera
se consigue cuando se logra estar siempre consiente del presente, al estar con
todos los sentidos en el aquí y ahora. Hay que extender el estado de meditación
a todas las situaciones de la vida, hacerla estando activos, apreciando cada
detalle que nos rodea, la belleza de la naturaleza, las cosas y las personas.
Cuando se logra apreciar el paso del tiempo: día a día, minuto a minuto y no
como lo hace la mayoría de las personas: año a año, o cuatrimestre a
cuatrimestre, es una señal de que se esta
logrando apreciar más concientemente cada instante de la vida y seguramente
disfrutando de ella.
Lic. Julieta Collazo.
miércoles, 20 de junio de 2012
Aviso del Rioba Boedo
Grupo de Mujeres pensado como un espacio para
hablar y compartir las cosas que nos preocupan y también las cosas que nos
gustan y nos hacen bien. Temas a tratar: amor, estrés, autoestima, soledad, creatividad,
miedos, trabajo, hijos, amistad, etc. Las Espero!
jueves, 14 de junio de 2012
Declaración de Autoestima de Virginia Satir:
Yo soy.
En el mundo no hay nadie como yo.
Hay personas que se me parecen,
que reconozco,pero nadie es igual a mi.
así, lo que yo hago,
lo que yo digo,
es verdaderamente mío,
porque sola lo escogí,
sola me elegí...
Soy mi dueña.
Me pertenece mi cuerpo, incluyendo lo que hace.
mi mente, incluyendo mis ideas y pensamientos,
mis ojos, incluyendo lo que ven,
mis sentimientos, incluyendo mis angustias, mis alegrías, mis frustraciones, mis amores, mis decepciones,
mi boca, incluyendo lo justo e injusto que de ella sale,
mi voz, incluyendo las palabras que reflejan mis ánimos, y todos mis actos.
Toda yo me pertenezco.
Me pertenecen mis fantasías y mis sueños,
mis esperanzas y mis temores.
Me pertenecen mis triunfos y mis éxitos, mis fracasos y mis errores.
Hay cosas en mí que me confunden, y otras que no conozco,
pero, porque toda yo me pertenezco, corrijo, amo,
me amo y soy mi amiga.
Toda yo me pertenezco, mi apariencia, como soy ante los demás.
Diga lo que diga, haga lo que haga, ésa soy yo,
mi yo auténtico, iluminando el espacio que ocupo en este instante.
Soy responsable de lo que siento y lo que pienso.
Puedo tomar o desechar lo que viene, puedo conservar las cosas buenas.
Puedo ver, oir, sentir, pensar, hablar, actuar, inventar.
Tengo herramientas para sobrevivir.
Tengo herramientas para convivir, ser productiva,
y encontrar armonía y orden en el mundo de la gente y de las cosas.
Me pertenezco, y por lo tanto, puedo construir y construirme.
Yo soy, y estoy bien.
En el mundo no hay nadie como yo.
Hay personas que se me parecen,
que reconozco,pero nadie es igual a mi.
así, lo que yo hago,
lo que yo digo,
es verdaderamente mío,
porque sola lo escogí,
sola me elegí...
Soy mi dueña.
Me pertenece mi cuerpo, incluyendo lo que hace.
mi mente, incluyendo mis ideas y pensamientos,
mis ojos, incluyendo lo que ven,
mis sentimientos, incluyendo mis angustias, mis alegrías, mis frustraciones, mis amores, mis decepciones,
mi boca, incluyendo lo justo e injusto que de ella sale,
mi voz, incluyendo las palabras que reflejan mis ánimos, y todos mis actos.
Toda yo me pertenezco.
Me pertenecen mis fantasías y mis sueños,
mis esperanzas y mis temores.
Me pertenecen mis triunfos y mis éxitos, mis fracasos y mis errores.
Hay cosas en mí que me confunden, y otras que no conozco,
pero, porque toda yo me pertenezco, corrijo, amo,
me amo y soy mi amiga.
Toda yo me pertenezco, mi apariencia, como soy ante los demás.
Diga lo que diga, haga lo que haga, ésa soy yo,
mi yo auténtico, iluminando el espacio que ocupo en este instante.
Soy responsable de lo que siento y lo que pienso.
Puedo tomar o desechar lo que viene, puedo conservar las cosas buenas.
Puedo ver, oir, sentir, pensar, hablar, actuar, inventar.
Tengo herramientas para sobrevivir.
Tengo herramientas para convivir, ser productiva,
y encontrar armonía y orden en el mundo de la gente y de las cosas.
Me pertenezco, y por lo tanto, puedo construir y construirme.
Yo soy, y estoy bien.
Virginia Satir (26 de junio de 1916 al 10 de septiembre de 1988) fue una notable autora y psicoterapeuta estadounidense, conocida especialmente por su enfoque de terapia familiar.
sábado, 31 de marzo de 2012
El Riesgo de Arriesgar (o de No Arriesgar.....)
Reir tiene el riesgo de parecer tonto.
Llorar, el de parecer sentimental.
Destacarse puede significar quedar comprometido.
Mostrar los sentimientos puede dejar al descubierto lo que somos.
Exponer ideas o sueños al gran público puede acarrearnos desilusión.
Amar tiene el riesgo de no ser amado.
Estar vivo significa que algún día moriremos.
La esperanza puede terminar en desesperanza e intentar cosas en fracaso.
Pero hay que correr el riesgo,
Porque la derrota más grande proviene de no tomarlo.
La persona que nada arriesga, nada hace y nada tiene.
Se puede evitar el sufrimiento y la ansiedad,
Pero también se cierra la posibilidad de aprender, sentir, cambiar, crecer, amar, vivir.
Encadenarse a la certidumbre es convertirse en esclavo.
Sólo la persona que arriesga es Libre.
Anónimo.
Llorar, el de parecer sentimental.
Destacarse puede significar quedar comprometido.
Mostrar los sentimientos puede dejar al descubierto lo que somos.
Exponer ideas o sueños al gran público puede acarrearnos desilusión.
Amar tiene el riesgo de no ser amado.
Estar vivo significa que algún día moriremos.
La esperanza puede terminar en desesperanza e intentar cosas en fracaso.
Pero hay que correr el riesgo,
Porque la derrota más grande proviene de no tomarlo.
La persona que nada arriesga, nada hace y nada tiene.
Se puede evitar el sufrimiento y la ansiedad,
Pero también se cierra la posibilidad de aprender, sentir, cambiar, crecer, amar, vivir.
Encadenarse a la certidumbre es convertirse en esclavo.
Sólo la persona que arriesga es Libre.
Anónimo.
viernes, 27 de enero de 2012
¿Ser Feliz es posible?
Reflexiones sobre lo que ya no es un secreto pero muchas veces lo olvidamos: el camino a la felicidad es posible y cualquier día se puede dar el primer paso hacia él.
Insatisfacción pareciera ser el sentimiento mas común entre la gente hoy en día, y en especial en las grandes ciudades. Pareciera que la gente temiera detenerse un momento en el silencio y en la soledad, porque se encontraría con un vacío que da temor, pero ese vacío es el principio, el primer paso hacia uno mismo, una taza para llenarse primero tuvo que estar vacía. La gente se queja como si nunca estuviera satisfecha con la vida que lleva pero tampoco se ve ninguna intención en cambiarla, al menos algún aspecto de ella. Se queja de su trabajo, de su pareja, de su familia pero hace algo para estar mejor? O para relacionarse mejor? o para hacer un trabajo que le guste?
Hay que hacer un trabajo con nuestro ser, con nuestras emociones para estar mejor con nosotros mismos, mas conscientes de si. A veces no se trata de cambiar las cosas, se trata de aprender a aceptar las cosas como son en especial cuando no tienen remedio. Disfrutar de lo que se tiene, reírse hasta de las miserias, bailar y cantar a pesar del dolor son grandes herramientas para estar mejor.
Algunos tips para avanzar en el camino de ser Feliz:
-Reaccionar de manera distinta ante los mismos estímulos, tomar conciencia de lo que sentimos y pensamos antes de reaccionar mal.
-Tener paz y alegría interior es la felicidad más duradera, tratar de encontrarla, por ej. a través de la música, el arte, la meditación, etc. -Ejercitarlo hasta q se haga costumbre: tener pensamientos positivos sobre negativos, de amor sobre odio o crítica.
-Evitar la alienación de uno mismo, aturdiéndose con el afuera.
-Vivir y dejarse llevar por la intuición y la espontaneidad.
-Aquietar la mente, aunque sea en algún momento del día.
-Enfrentar y superar nuestro miedo a la vida tal cual es cambiante, con alegrías y tristezas, con dolores y placeres.
-Recordar que el momento presente el único posible para ser felices, aprovéchalo!
-La comparación y el enojo son dos enemigos para lograr nuestro bienestar, el humor y la risa grandes aliados.
-Agradecer todo lo bueno que tenemos en la vida, hasta las cosas mas pequeñas, en especial las buenas personas que nos acompañan en este viaje.
-Aceptar las cosas tal cual son e incluso llegar a amarlas así, es un gran atajo hacia la felicidad y hacia la cesación del sufrimiento. Porque para ser feliz no es necesario que este todo perfecto pero si hay que poder ser feliz a pesar de ello.
-No esperes nada de nadie, disfruta de ti mismo, date permiso para acoger la sensación de felicidad.
Sé que es difícil mantener estos aprendizajes en una existencia mundana, terrenal, pero hay que intentar ponerlos en práctica en el día a día, hasta que se hagan parte de nosotros y vivamos con mayor paz y felicidad interior, nos conozcamos mejor y logremos captar la verdadera esencia de la vida. Porque aprender a ser feliz es el gran sentido de nuestras vidas.
Lic. Julieta C. Collazo.
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